Testimonio de gratitud, admiración y esperanza a Peña Esclusa y a Franklin Brito

Amigos:
Yo he sido muy afortunada pues pude conocer a Alejandro Peña Esclusa y a su esposa Indira en persona, no hace mucho. Doy fe de que él no es un hipócrita sino una bellísima persona. Lo que siente por Venezuela es auténtico.
 
Presencié un momento cuando se le dijo que “Los tiempos de los Mandela y Ghandi han pasado, Alejandro. No regreses a Venezuela”. Pero él tomó su decisión de regresar, pese la advertencia. Para mi eso sólo significa que él cree en lo que hace y dice.
 
Me da mucho orgullo saber que contamos con hombres y mujeres como Alejandro e Indira. Es igual que el caso de Franklin Brito. Han sido almas que han trascendido su propio ser, de esas que uno ve en películas y no cree que existan. Es en verdad indescriptible mi admiración por ambos y por sus mujeres: Indira, un sol de gente!. Elena y Angela, arrechas, no hay duda,  pero con una dignidad a prueba de totalitarismo.
 
Transmito estos mensajes y mi testimonio con el mismo fin que ellos han tendio en sacrificarse: Mostrarnos que hay reservas morales en Vzla y que no serán doblegadas.
Cariños a todos
Adriana Vigilanza

Anexo Carta de Alejandro Peña Esclusa desde la Cárcel

Desde hace dos años, he estado esperando mi encarcelamiento, debido al trabajo tan efectivo que vengo realizando en contra del Señor Chávez y de sus aliados del Foro de Sao Paulo. En los próximos días y semanas, se irá divulgando el alcance de dicho trabajo.

Amigos y conocidos, e incluso mis compañeros de UnoAmerica en todo el continente, me insistieron en que debía salir de Venezuela y trabajar desde afuera. “En el exterior podrás ser más útil a la causa; en la cárcel estarás anulado”, me decían.

Sin embargo, yo les contestaba: “Venezuela necesita líderes dispuestos a sacrificarse por su patria. Hay tanto desencanto, tanto decreimiento, que debemos proporcionarle al país, dirigentes que den testimonio de su amor por Venezuela. Es la única forma de levantar la moral del pueblo”, les dije.

También les he reiterado a mis compañeros, que esta lucha no es sólo política, sino primordialmente espiritual. Un modelo materialista y ateo, no se le vence con recetas políticas, sino con valores y principios trascendentes, encarnados en líderes que, con su ejemplo, infundan optimismo y esperanza.

Fue Juan Pablo II quien derrotó el comunismo en Polonia y no la actuación política, aunque la colaboración de Solidarność fue fundamental. Aquí aprovecho para acotar que Fuerza Solidaria, la organización que presido, está inspirada en aquella misma lucha; de allí su nombre.

Por lo dicho anteriormente, mi encarcelamiento no sólo podría contribuir la liberación de Venezuela, de las garras del Castro-Comunismo; sino que paradójicamente, también me ayuda a liberarme a mi mismo.

Siento que mi vida cobra un significado especial, porque no vivo para mi propio beneficio, sino para una causa que es superior a mí.

Si con la cárcel mis adversarios pensaban mantenerme prisionero, han logrado justamente lo contrario, han liberado sentimientos y emociones indescriptibles, de aquellas que hinchan el corazón de amor por la patria.

A mis queridos compatriotas les reitero:

¡No tengan miedo! ¡Animo, tengan esperanza!

Alejandro Peña Esclusa

Desde La Hermana Cárcel
Caracas, 17 julio 2010

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: